coronavirus | pandemia |

Coronavirus: Un hombre estuvo 100 días encerrado en aeropuerto, como Tom Hanks en "La Terminal"

Espectacular vivencia la de un hombre que quedó atrapado durante 100 días en aeropuerto de Filipinas por la pandemia de coronavirus.

En estos casi cuatro meses de pandemia por coronavirus, ha pasado de todo en el mundo entero. Mientras unos nacían, otros morían, mientras que unos se separaban, otros se casaban. Y mientras unos llegaban a casa después de vacaciones pausadas.... ¡otros quedaron varados en un aeropuerto sin poder regresar!

Ese fue el caso de este hombre originario de Estonia, quien se disponía a regresar a casa después de un descanso en Tanzania. En una de sus escalas, llegó al aeropuerto Ninoy Aquino, en Manila, Filipinas. Y allí quedó atrapado desde el 20 de marzo.

aeropuerto 1.jpeg

Roman Trofimov comenzó a narrar la dura lucha para volver a casa desde el mismísimo aeropuerto. Ya sin dinero para poder quedarse aislado durante tiempo indeterminado en la capital de Filipinas, el hombre se quedó a vivir en este lugar, tal como lo hizo el personaje de Tom Hanks en "La Terminal".

El reclamo y pedido de ayuda de Roman Trofimov llegó a las autoridades de su país de origen, Estonia, quienes habilitaron al ciudadano europeo un pasaporte gris que se utiliza para funcionarios de gobierno, y que permite volar incluso en momentos de pandemia por coronavirus.

aeropuerto 2.jpg

El hombre relató en sus redes sociales el calvario que estaba viviendo. "Necesito ayuda para salir de aquí", fue uno de sus mensajes. “La aerolínea dice que necesito esperar a que levanten la cuarentena para tener permiso para volar, y he estado esperando aquí desde entonces", relató Roman, encerrado en el aeropuerto de Filipinas.

aeropuerto fb.png

"Soy una persona con discapacidad, mi salud está empeorando debido a la desnutrición, la falta de sol y aire fresco”, fue otra de las expresiones que hizo recapacitar al gobierno de Estonia que, en cooperación con el de Filipinas, logró habilitar el regreso a casa.

El hombre pasó 100 días comiendo restos que encontraba en los cafés y bares del aeropuerto, durmiendo en el piso y en sillas que oficiaban de cama, aseándose en los baños públicos. Dentro de la tragedia, esta historia tuvo un buen final.

Dejá tu comentario